El día de la ira

y como un ciego fui con las manos
interrogando a las paredes

Bustriazo Ortiz

Huir del día de la ira. Huir. Decir huir, con los pies en quietud.

Involucrarse en el justo límite, como toda palabra que marca el final de un proceso.

Alcanzar el borde. Mirar hacia abajo. Mirar, ahora, hacia adentro.

Dentro es oscuro.

Abajo es un ángulo recto.

Ceder.

El silencio espera. El silencio es un abrazo.

Correr. No para volar. Solo para correr.

El esbozo de lo indivisible ante la rebelión de un parto.

Regresar. Quizá. Marzo. Quizá. /Treintaytres/. Quizá.

Escribir una cronología inversa, una línea sucesoria con origen en el vástago.

La disciplina del adiós no acota la distancia. La estrangula.

Ahora,

dentro es un pozo.

Abajo, la cuerda.

Medrar.

Caerá la última hoja. A fuerza de gravedad, se precipitará.

Secar-se.

Oxidar-se.

Perder-se.

[Madre, el pozo está demasiado oscuro. No consigo ver la cuerda]

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