0

Digo, me voy a pintar los labios rojos, para quitarme el muerto de encima. Digo, voy a comer más verde y más sano, que este cuerpo mío lo agradezca. Digo, voy a buscar trabajo, a recordar mi esencia. Digo, ya lo haré otro día. Digo, esta calle nueva, esta casa nueva, esta habitación nueva, en una ciudad usada. Digo, mañana también amanecerá. Digo, voy a llamarte. Digo, amor. No, no lo digo. Digo, mamá seguirá preocupada y no tiene por qué. Digo, madrugadas y “off”. Digo, escribe más, lee más, escribe, lee, más, más, más. Digo, esta memoria maldita tiene fiebre para poder llorar, pero iremos a Madrid, y fumaré, y clavaremos agujas en el vientre de trapo y algodón, y reiremos. Digo, “he bajado la persiana” y nadie me cree, yo tampoco. Digo, para qué ese domingo si las manos mentían. Digo, despedidas como cementerios, sin vuelta atrás. Digo, la rapidez no protege al cuerpo, lo agrieta. Digo, tres pero pienso en nueve. Digo, arranco a enero del calendario. Digo, parecías un corazón enfermo de sobredosis de alquitrán mientras leías el libro y el sol te golpeaba el café. Digo, entonces, yo me golpeaba a mí misma un poco también. Digo, el pasar del tiempo, qué sabiduría. Digo, joder, todas tienen suerte, yo sólo tengo espalda y esto huele a selva. Digo, vaya plan cerrar la penúltima maleta diciéndome tantas cosas. Digo, vermut, en vena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s